Comparación entre OmegaT y Open Language Tools XLIFF Transeditor

Autora: Sonia Alenda Pastor

Estudiante del Posgrado en Traducción y Tecnologías de la UOC

1. Introducción

En este artículo voy a analizar en profundidad dos herramientas de traducción asistida: OmegaT y  Open Language Tools XLIFF Transeditor. Ambas son multiplataforma, gratuitas y de software libre. OmegaT puede obtenerse en la página  www.omegat.org. Los usuarios de Ubuntu pueden también descargarla desde el centro de recursos, pero esta es la versión 2.3.0_1, y está obsoleta (la última versión es la 2.5.5_3). Open Language Tools XLIFF Translation Editor se descarga desde http://java.net/projects/open-language-tools/downloads/directory/snapshots. Se recomienda también descargarse desde la misma página XLIFF Filters, que complementará al Translation Editor. La versión que podemos descargar es un “snapshot”, es decir, una versión que todavía está en desarrollo, por lo que no se ha terminado con el trabajo de QA. Esta herramienta fue realizada por Sun Microsystems, la compañía creadora de Java, para facilitar el trabajo de localización de software. Esta empresa fue adquirida por Oracle en abril de 2009.
En este trabajo se analizarán estas herramientas de acuerdo a cuatro parámetros diferentes: la interfaz, es decir, su organización, acceso del usuario a las distintas funcionalidades de la herramienta, y la ayuda o manual de instrucciones que instruye al usuario acerca de su uso; recursos de pretraducción y postraducción, es decir, cómo configurar un proyecto, creación de recursos como glosarios, memorias de traducción, traducción automática, etc. que servirán de apoyo al mismo, y facilidad para convertir el formato traducido en el formato original; formatos que permite; y por último, qué tipo de usuario y texto son más convenientes para cada herramienta.

2. Parámetros de comparación

2.1. La interfaz

La interfaz de OmegaT es bastante sencilla, y favorece un acceso rápido a todas sus funcionalidades. Para moverse por ella será necesario alternar el uso del teclado y del ratón, aunque también existen multitud de teclas aceleradoras que facilitarán la tarea de los traductores. Todos los recursos lingüísticos están a la vista: diccionario, glosario, coincidencias extraídas de las memorias, y editor de traducción. Al iniciar la herramienta el usuario tiene acceso a una guía rápida de inicio (como se ve en la imagen). En caso de que necesitase hacer consultas de ayuda más detalladas, puede ir al menú de ayuda o pulsar F1, y acceder directamente a una guía de ayuda más extensa. Iniciar un proyecto en OmegaT es rápido y sencillo. Sólo hay que ir al menú Proyecto>Nuevo, escribir el nombre de nuestro proyecto y seleccionar su ubicación, elegir las lenguas del proyecto, y la ubicación de sus distintas carpetas (memorias de traducción, archivos fuente, glosarios, diccionarios, texto traducido, etc.), la cual ya estará predeterminada pero que tenemos la opción de cambiar e importar los archivos fuente. Es interesante observar que OmegaT tiene la opción de importar archivos directamente desde Wikipedia para su traducción.
A la hora de iniciar la traducción, el usuario verá que el texto está segmentado, y que lo segmentos del texto de origen están sobre los segmentos a traducir con el fondo verde. En el menú Ver, se puede hacer una selección por colores de segmentos según sea su estado traducido, no traducido, original, con notas, etc. cosa que puede ser muy útil en caso de trabajar con textos muy largos. Se pueden eliminar o añadir etiquetas intencional o accidentalmente mientras se está traduciendo o de una vez desde el menú Herramientas. Al terminar la traducción tenemos la posibilidad de validarlas en Herramientas o simplemente pulsando Ctrl+T. También desde este menú se puede acceder a las estadísticas del proyecto y del documento a traducir (número de segmentos, caracteres, palabras…).
En definitiva, la interfaz de OmegaT es bastante estándar y familiar. Es también bastante completa e incluye varias funcionalidades a las que el usuario podrá acceder para traducir su proyecto.

Para iniciarTranslation Editor de Open Language Tools será necesario, en primer lugar, identificarse como usuario con un nombre de unas cinco letras. De esta manera, el programa podrá recuperar los documentos realizados por cada traductor. Translation Editor tiene una interfaz que incorpora algunos iconos para la activación de acciones como “abrir archivo”, “buscar”, “aprobar segmento”, “rechazar segmento”, “validar etiquetas” o “actualización de la mini TM”. Además tiene una barra de herramientas a la que se accede usando el ratón, y que permite realizar otras acciones bien desde ahí, o bien con el uso de teclas aceleradoras. Mientras tenemos abierto un proyecto podemos ver su título, ubicación y formato en la parte superior de la ventana, junto al nombre y versión del XLIFF Translation Editor. Para acceder a la ayuda tendremos que hacer click en el menú “Help”, y entre otras cosas, encontraremos un manual del programa en PDF de unas 65 páginas. No existe por tanto ni una guía rápida de inicio ni un tutorial. Trabajar con este programa y navegar por sus diferentes menús es, sin embargo, bastante sencillo. Para crear un proyecto, iremos a File>New Project, y escribiremos el nombre que tendrá el proyecto y su lengua de origen y llegada. Después iremos a File>Open, y seleccionaremos el archivo a traducir.

En la interfaz, los segmentos de origen y los de llegada aparecerán unos junto a otros, a la izquierda los de origen y a la derecha los de llegada. El segmento en el que estamos trabajando aparecerá resaltado con un color diferente. Además, conforme vayamos avanzando en nuestra traducción tendremos que “aprobar” lo traducido. Diferentes signos a la izquierda del texto nos informarán sobre el estado de cada segmento. Las etiquetas no pueden borrarse desde el editor, a menos que inhabilitemos la protección de etiquetas en el menú Options>Tag protection, o pulsando las teclas aceleradoras Alt+P. En la parte inferior de la ventana veremos información sobre las coincidencias encontradas en la memoria del proyecto, o en una memoria de traducción externa al proyecto y que se ha asignado al mismo.

En general, traducir con este programa es una tarea bastante agradable, pues el cambio de color de un texto a otro y su cercanía visual evitan el cansancio en el traductor. Además, navegar por su interfaz es muy fácil, y aunque no dispone de tantos recursos lingüísticos como OmegaT a la vista, la visualización de las coincidencias encontradas en las distintas memorias de traducción son suficientes para simplificar la tarea del traductor.

2.2. Recursos de pretraducción y postraducción

OmegaTes una herramienta muy versátil que admite bastantes formatos tanto de los archivos fuente como de los recursos lingüísticos para la traducción. Esto posibilita la interacción con otras herramientas como Okapi, cosa que será de gran ayuda a la hora de crear un proyecto y crear o transformar recursos para el mismo. Mientras vayamos traduciendo, se irá generando una memoria,  la cual quedará almacenada en la carpeta de nuestro proyecto en formato TMX. En caso de contar con una o más memorias, debemos ubicarlas en la carpeta tm de nuestro proyecto. Okapi y sus herramientas Tikal y Checkmate pueden sernos muy útiles a la hora de crear y validar memorias. Asimismo, en el menú Opciones de OmegaT, tenemos la opción de trabajar con recursos de Traducción Automática (Google Translate, Apertium, Belazar). Con Rainbow de Okapi también podemos crear memorias con documentos generados  a partir de sistemas de traducción automática. Para ello, no obstante necesitaremos un documento SRX, el cual podremos obtener de Ratel, una herramienta también de  Okapi Tools. Sin entrar a describir las herramientas de Okapi Tools, cosa que nos llevaría una PAC entera, podemos decir, que Okapi es la herramienta ideal para crear paquetes de traducción para OmegaT. Asimismo, esta herramienta también es capaz de llevar a cabo la postraducción del proyecto al generar los documentos finales en su formato original. Esto se puede hacer también en OmegaT desde Proyect>Crear documentos finales. Es también facilísimo usar glosarios con este programa. Estos se han de insertar en la carpeta Glossary del proyecto, y el usuario puede enriquecerlos a medida que va traduciendo desde Editar>Create Glossary Entry. Multitud de programas facilitarán la tarea de crear y hacer la extracción terminológica necesaria para elaborar un glosario: wikipedia2TBX, TO2TBX, TES. El usuario puede también elaborar un glosario manualmente en .txt.
El uso de OmegaT permite la utilización de multitud de recursos lingüísticos obtenidos a partir del propio programa u otras herramientas. Sin embargo, el óptimo aprovechamiento de estas posibilidades estará estrechamente relacionado al nivel de competencia tecnológica del usuario, que tendrá que trabajar con diferentes herramientas y formatos.
El Transeditor de Open Language Tools, permite la creación de memorias por cada proyecto, aunque no tiene opciones para usar glosarios o diccionarios. Estas memorias están alojadas en el directorio Home en Ubuntu, y en C:/Documents and Settings/ User name/ en Windows. Las memorias de traducción, en formato MMT, llamadas Mini-TM, se guardan en un archivo mini-TM. Además, desde el menú Tools (Herramientas), existen diferentes funciones para trabajar con una memoria. Por ejemplo, podemos importar una memoria en formato TMX desde Tools>Maintain TM>Import TMX. Así pues, todas aquellas herramientas que nos sirvan para crear memorias en formato TMX mencionadas al principio de este punto al hablar de OmegaT, nos serán también útiles con Transeditor. Igualmente, también las memorias .MMT creadas con esta herramienta pueden convertirse desde Tools en TMX, para poder así ser usadas en otros proyectos y por herramientas diferentes.
A pesar de que Transeditor no tiene la opción de añadir Glosarios a nuestro proyecto, ni de ir creándolos a medida que vamos traduciendo, sí podemos añadir notas desde desde Edit>Comment on Segment o Edit>Comment on File.
Una vez realizada la traducción, se puede hacer una corrección automática desde Tools>Spell checking o F7. En caso de que nos interese convertir el documento traducido a su formato original también es posible hacerlo, para ello iremos a Tools>Convert to Original.
Transeditor tiene herramientas suficientes para hacer más fácil la tarea del traductor. Su simplicidad hace que, a diferencia de OmegaT, el usuario no necesite ser un experto para hacer un uso eficiente del programa. En lo que a memorias de traducción se refiere es una herramienta bastante útil al permitir la importación y conversión en TMX.

2.3. Formatos que permite

Una de las condiciones de OmegaTque la hace una herramienta en la que fácilmente se puede trabjar es que permite diferentes formatos: OpenOffice.org, Open Document, XML, (X)HTML, compilador de ayuda HTML, DocBook, XLIFF, CopyGoldFlow for QuarkXPress, .srt, ResX, Recurso de Andoid, LaTex, Typo3 LocManager, Help and Manual, Recursos de Windows, ficheros DTD de Mozilla. Por ello, puede utilizarse para diferentes fines, y tanto para traducción como para localización.

En cambio,Transeditor de Open Language Tools sólo permite el formato XLIFF. No olvidemos que esta herramienta es fundamentalmente un editor de traducción. Por ello, es muy recomendable descargarse Open Language Tools XLIFF Filters al mismo tiempo que Transeditor. XLIFF Filters, que nos permitirá transformar cualquier formato de software libre (OpenOffice.org, HTML, DocBook SGML, USP, XML, sxw, sxc, sxi, odw, odc, odi, y txt), a .xlz, con el cual podremos empezar a traducir. Su uso no puede ser más simple. Solamente hay que arrastrar los archivos que nos interesa convertir a .xlz a la ventana del Open Language Tools XLIFF Filters, y en unos segundos, el documento se convertirá a este formato.

En el archivo .xlz están comprimidos un archivo XLIFF con el texto a traducir, y el archivo skeletonen el que está guardada la información estructural del documento.

El hecho de traducir documentos sólo en XLIFF (para lo que antes se deberá hacer una conversión del documento al mismo), resta complicaciones al trabajo del traductor, al tiempo que posibilita la interacción de Open Language Tools con otras herramientas.

2.4. Tipos de usuario y texto

El usuario medio de OmegaT, puede tener un perfil muy diverso. Desde principiantes en el uso de software de traducción a verdaderos expertos capaces de navegar sin problema por diferentes programas, sitios web, y sistemas. Aunque, en el primer caso, se recomienda que el usuario vaya mejorando su competencia tecnológica a medida que va sumando experiencia. Existen muchos recursos utilizables para OmegaT fuera de OmegaT, por lo que idealmente los usuarios de este programa deberían ser personas curiosas y abiertas a aprender nuevos procedimientos. OmegaT admite cualquier tipo de texto, bien un texto largo de traducción, bien segmentos cortos de localización. Sin embargo, parece funcionar especialmente bien con el primer tipo, al poder verse en la pantalla todo el texto, y moverse de un segmento a otro fácilmente.

En cambio, para usar Transeditor, no es necesario tener un perfil tan especializado. Conociendo cómo usar XLIFF Filters y el editor es suficiente para un uso óptimo de la herramienta. Además, el hecho de que facilite la importación y exportación de memorias a TMX, y que esta función esté integrada en la propia herramienta, hace innecesario para el usuario el conocer otras herramientas para un mejor aprovechamiento del editor. Cualquier usuario puede sentirse cómodo con esta herramienta, bien tenga como objeto traducir un texto largo, o segmentos cortos. Su interfaz, que permite ver ambos textos en paralelo, y que mediante colores e iconos diferencia los segmentos traducidos, los no traducidos, aquellos que tienen notas, etc., hacen que trabajar en este programa se sumamente agradable.

3. Conclusiones

Considerando los recursos que ambas herramientas ofrecen, no hay duda de que OmegaT es la “ganadora”. Sin embargo, también Open Language Tools tiene puntos positivos: un editor de traducción sencillo pero capaz de proporcionar mucha información al mismo tiempo, el uso de dos formatos, XLIFF y TMX, que hacen que los documentos producidos por la herramienta sean fácilmente intercambiables con otras, y también el hecho de tener un uso bastante intuitivo y sencillo, muy cómodo para el usuario principiante.
Ambas, por tanto, tienen bastante que ofrecer a la mejora del trabajo de la traducción y localización de software.